La cooperativa andaluza Dcoop ha dado por vencido, desde el día 31 de agosto, el plazo de la oferta de compra de Deóleo, todo ello tras no recibir comunicación alguna de los vendedores, los fondos de inversión británicos CVC Capital Partners y Alchemy, que cuentan con el 50,9% y el 40,3%, respectivamente del fabricante de ‘Hojiblanca’, ‘Carapelli’ y ‘Carbonell’, entre otras marcas.
Según han manifestado desde la cooperativa Dcoop, «a día de hoy las ofertas son las que se conocen, el plazo venció el 31 de agosto y no hay noticias ni planteamiento alguno por parte de los vendedores», a lo que han añadido que «no se ha comunicado nada y todo son especulaciones», apostillando que «la lógica lleva a pensar que estén negociando con Coricelli», la multinacional italiana que elevó su oferta hasta los 500 millones de euros, superando las propuestas de las españolas Dcoop y Acesur, y que reclamó la exclusividad de la negociación hasta el cierre de la operación.
Al respecto, desde Dcoop han remarcado que no han negado nunca el interés por Deóleo y si pudieran comprarla, «estupendo», si bien han admitido que «hoy por hoy, no hay negociaciones». No obstante, han transmitido que sí les preocupa que la empresa o grupo que compre esté «alineado en la lucha contra el fraude y la garantía de calidad en el aceite», porque, de lo contrario, «va a ser malo para el sector». Y han añadido que «si se pierde el control de la entidad en España, es malo para el país».
En este sentido, han argumentado que «más que sea una empresa española o italiana, lo que importa es que no use aceites refinados más baratos que los lampantes, ni aceites desodorizados vendiéndolos como virgen extra», algo que desde la cooperativa han pedido al Gobierno que «no permita que suceda».
Al hilo, el ministro de Agricultura, Luis Planas, insistió el viernes pasado en que le gustaría que el comprador de Deóleo fuera «español», pero «evidentemente esta es una compraventa privada que depende del mercado de compradores y vendedores», de manera que subrayó que «hay que respetar las reglas del juego».
Así, remarcó que él no quiere «interferir en la operación», dado que «lo que hay en este momento son claramente unas conversaciones que aún no están concluidas entre diversas empresas que quieren adquirir». En este caso, indicó que «no hay que prejuzgar las situaciones y cada cosa en su momento».
No obstante, dijo que «preocupa la continuidad industrial y también la preservación de los intereses de nuestros olivareros». «Esa es la mayor preocupación y, evidentemente, somos el primer productor mundial y tenemos que defender nuestros intereses», trasladó.
Además, Planas aseveró que «todo tiene que hacerse sobre la base de la legislación vigente, de la española y la europea», recordando que «estamos en el seno del mercado interior europeo», y «también de las condiciones de mercado, de lo que ofrezcan cada uno de los que quieren adquirirlo, y de las condiciones en materia de competencia».
Las acciones de Deóleo se dispararon un 20% en Bolsa a mediados de agosto
En concreto, las acciones de Deóleo se dispararon un 20% en Bolsa a mediados de agosto, tras conocerse la oferta de la cooperativa española Dcoop, sobre unos 470 millones de euros, según trascendió, todo ello marcando un precio de 0,44 euros, de manera que la acción del dueño de Carbonell se había revalorizado un 146,67% hasta la fecha durante el año.
No obstante, diez días más tarde, las mismas acciones se desplomaron un 6,38% en el Mercado Continuo después de que el Gobierno español abogara porque el posible comprador fuese una entidad española.
Fuentes de Dcoop reconocieron que «estudian las oportunidades» en el mercado como la de Deóleo, al tiempo que abundaron en que «el comprador ha de estar alineado con la calidad y la lucha contra el fraude y que sería malo para España perder el liderazgo en un sector tan estratégico».
Días antes, la firma de aceite de oliva de Pietro Coricelli, tras recibir la notificación por parte de KPMG, uno de los asesores de la operación junto a William Blair, de su exclusión del proceso de venta del fabricante de Carbonell y Bertolli, reaccionó presentando una contraoferta de 500 millones de euros.
Además de elevar la oferta, superando así las de las compañías españolas, Coricelli habría reclamado la condición de tener «exclusividad en la negociación» hasta el cierre de esta operación.
De este modo, la venta de Deóleo se aceleró y se prevé que se cierre en este mes, después de que los fondos CVC y Alchemy confirmaran que están analizando alternativas estratégicas sobre su inversión, entre las que no descartaban la «posible venta» de la totalidad o de «parte de sus activos y negocios», según informaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).


