El Grupo BMW ha cerrado 2025 con un beneficio neto de 7.451 millones de euros, un retroceso del 3% con respecto al año anterior. Este descenso se ha visto reflejado en una caída de las ventas del 6,3% interanual, con unos ingresos que totalizaron los 133.453 millones de euros. Los costes también disminuyeron un 5,5%, situándose en 112.585 millones de euros, principalmente debido a la reducción de costes en el proceso de fabricación.
Este descenso en los ingresos ha sido causado por una intensa competencia en el sector automotriz, especialmente en China, y los efectos negativos de la fluctuación de divisas, en particular el dólar estadounidense, el won coreano y el yuan chino. A pesar de la caída en las ventas de vehículos en el gigante asiático, BMW ha experimentado un crecimiento interanual en volumen, alcanzando un total de 2,46 millones de vehículos entregados a nivel global, lo que compensó parcialmente la bajada de ventas en China con un fuerte crecimiento en Europa y EE.UU., donde la empresa incluso ganó cuota de mercado.
El resultado operativo del grupo en 2025 fue de 10.186 millones de euros, lo que supone una caída del 11,5% respecto al ejercicio anterior. A pesar de este descenso, BMW destacó que su presencia global, su amplia gama de productos y su enfoque estratégico en tecnologías de propulsión han permitido mantener su posición en un entorno desafiante.
En cuanto al dividendo, el consejo de administración de BMW propone un dividendo de 4,40 euros por acción ordinaria y 4,42 euros por acción preferente, similares a las cifras del año anterior. Esta propuesta se presentará en la junta general anual de accionistas, prevista para el 13 de mayo de 2026.
Impacto de los aranceles en 2026
BMW anticipa que los aranceles seguirán siendo volátiles en 2026, con un impacto negativo esperado en el margen Ebit debido a un incremento de los aranceles del 1,25 puntos porcentuales en el segmento automotriz. Se espera que los aranceles reducidos para la importación de automóviles a la UE y EE.UU. entren en vigor en el segundo semestre del año. Además, la compañía prevé una caída en los mercados de vehículos usados y menores ingresos por la reventa de vehículos al final del arrendamiento.
