La entrada en vigor del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), previsto para este viernes, 1 de mayo, puede suponer un incremento de las exportaciones españolas a esta región de más del 40%, aunque el impacto económico potencial podría ser mucho mayor.
Los países integrantes de Mercosur son Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, que suman más de 273 millones de consumidores y un producto interior bruto de dos billones de euros, una región a la que España exportó en 2025 un total de 4.701 millones de euros, lo que representa el 1,2 % del total de ventas al exterior.
Son datos de ICEX España, que detallan que la mayor parte de esas ventas a Mercosur se destinan a Brasil, un 65%, seguido de Argentina (23%), Paraguay (6%) y Uruguay (4%).
Los productos químicos son el «principal pilar» de las exportaciones de mercancías a Mercosur, con unas ventas totales el pasado ejercicio de 1.100 millones de euros, así como los equipos y componentes de automoción (325 millones) y la perfumería y cosmética (cerca de 240 millones).
Las mismas fuentes detallan que los sectores más dinámicos desde 2020 son los productos editoriales, con un aumento de las exportaciones del 165% en Argentina; el equipamiento aeronáutico e industrial especializado (un 250% más en Brasil); y la instrumentación científica y técnica (un 220% más en Argentina).
También es destacable el caso de los materiales de construcción y equipamiento para hostelería, que en mercados como Paraguay han multiplicado por nueve su valor exportado en el periodo 2020-2025.
La entrada en vigor del acuerdo podría impulsar el comercio bilateral entre Mercosur y la UE cerca de un 40% a largo plazo, aunque en el caso de España el crecimiento previsto sería superior al promedio europeo, ya que representa un socio comercial más relevante para la economía española, indica el Banco de España.
En su estudio titulado ‘El Acuerdo UE-Mercosur: análisis de sus características con una perspectiva sectorial’ apunta que «el impacto económico potencial podría ser mucho mayor», teniendo en cuenta beneficios a largo plazo como «el acceso a las materias primas críticas, las tecnologías avanzadas, el fortalecimiento de las cadenas globales de valor y una mayor inversión».
En 2024, el arancel efectivo fue del 4% en la UE y de alrededor del 11% en Mercosur, y a partir de este jueves la UE lo iría reduciendo de forma gradual hasta el 2%, y Mercosur, hasta el 1%, aunque con diferencias sectoriales.
Así, Mercosur recortará aranceles de forma generalizada, mientras que la UE concentrará las reducciones en minería y manufacturas y mantendrá niveles elevados en agricultura, detalla el Informe de Economía Latinoamericana publicado esta semana por el Banco de España.
Añade que se identifican oportunidades de crecimiento en determinados sectores agrícolas, como en el vino o el aceite de oliva, «de gran relevancia para España», ya que el acuerdo con Mercosur supondría la eliminación del arancel aplicado a estos productos, mientras que sus principales competidores continuarían afrontando un gravamen de entre un 10% y un 15%, lo que reforzaría la competitividad española.

