La actividad de las empresas españolas se ha acelerado durante el pasado mes de septiembre hasta su nivel más alto desde diciembre de 2024, según refleja el índice PMI compuesto, que ha subido a 56,8 puntos desde los 55,8 del mes anterior, según los datos publicados este lunes por S&P Global Market Intelligence.
Este repunte de la actividad privada en España en septiembre refleja el mayor ritmo de crecimiento en el sector servicios, con un PMI de 58,3 puntos, frente a los 57,8 de agosto, mientras que en el sector manufacturero el índice ha aumentado a 51 enteros desde los 49,5 del mes anterior.
En el caso del sector servicios, el flujo de nuevos pedidos se mantuvo sostenido, mientras que el empleo continuó aumentando. No obstante, las expectativas sobre la actividad futura se moderaron hasta su nivel más bajo en cuatro meses debido a la incertidumbre geopolítica, mientras que los gastos operativos aumentaron impulsados por el encarecimiento de los costes de la energía, del combustible y de la mano de obra.
«El aumento de la inflación de los costes de los insumos constituye una preocupación importante, ya que las empresas han vuelto a señalar no solo un acusado aumento de los precios de la energía, sino también mayores presiones salariales y un incremento en general de las tarifas de los proveedores», ha comentado Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence, para quien el deterioro de la confianza, en un contexto de persistente incertidumbre geopolítica, «añade nuevos riesgos a la baja para el desempeño empresarial futuro».


