El 51% de los directivos de la Región de Murcia afirma haber recibido varias ofertas de trabajo en el último año, según el XI Observatorio del Directivo elaborado por la Asociación de Directivos de la Región de Murcia (Adimur) presentado este lunes en la sede del Consejo Económico y Social (CES).
En el ámbito del mercado laboral directivo, el informe apunta a una elevada movilidad y así el estudio destaca que la competencia entre empresas por determinados perfiles estratégicos ha aumentado, lo que sitúa la gestión y retención del talento como uno de los retos principales para las organizaciones.
El análisis de Adimur se basa en una encuesta realizada a 259 directivos y analiza aspectos como el perfil profesional, la capacidad de decisión, la motivación laboral y las perspectivas económicas del tejido empresarial regional.
El 89% de los encuestados declara sentirse motivado y comprometido con los objetivos de su organización. En cuanto al reconocimiento profesional, el 82% considera que es adecuado, aunque un 9% manifiesta desacuerdo con esa percepción.
Respecto a la remuneración, el estudio detecta diferencias en la valoración según el género. Los hombres puntúan la adecuación de su retribución con una media de 4,11 sobre cinco, frente al 3,79 que otorgan las mujeres.
En relación con las expectativas económicas, el 40,2% de los directivos prevé una mejora del empleo en su sector durante los próximos doce meses, mientras que el 32% cree que se mantendrá estable y el 24,7% anticipa un empeoramiento.
El estudio analiza también la percepción del entorno regulatorio. El 49% de los directivos considera que las políticas públicas aplicadas en 2025 han tenido un impacto negativo en el desarrollo de su negocio, frente al 34,4% que no percibe efectos significativos y el 16,6% que aprecia un impacto positivo.
Entre los principales riesgos regulatorios señalados figuran el aumento de impuestos o cotizaciones sociales (27%), el exceso de burocracia y regulación (26%) y posibles cambios en la normativa laboral (24%).
En cuanto a las prioridades económicas para mejorar la competitividad regional, los directivos destacan la reducción de impuestos y cotizaciones sociales (19%), el desarrollo de infraestructuras (18%) y la atracción de inversiones mediante incentivos fiscales (17%). También mencionan el impulso a la inversión en investigación e innovación y el refuerzo de la seguridad jurídica.
El Observatorio identifica asimismo algunas debilidades estructurales del tejido empresarial regional, entre ellas la falta de adecuación entre la formación disponible y las necesidades del mercado laboral (19%), el nivel de digitalización de las empresas (15%) y la insuficiencia de infraestructuras económicas (14%).
Por último, el 64% de los directivos considera que su empresa tiene capacidad para retener talento, mientras que el 16% percibe debilidades en este ámbito.
