La inversión en infraestructuras ferroviarias en España ha caído un 66,7% desde 2009, hasta situarse en 4.589 millones de euros en 2025, según un estudio elaborado por Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.
El informe indica que, pese a este descenso acumulado, el ferrocarril fue en 2025 el segundo tipo de infraestructura con mayor inversión, con 4.589 millones de euros, lo que supone un aumento del 7% respecto al año anterior y representa el 28,5% de la inversión total en infraestructuras.
Según el estudio, el peso de las infraestructuras ferroviarias ha crecido en el conjunto de la inversión pública a largo plazo. En 1995 representaban el 11% del total, mientras que en los últimos 20 años han superado el 25%, con un máximo en 2011, cuando concentraron más del 40% de la inversión en infraestructuras.
El análisis incluye inversiones realizadas directamente por el sector público y las ejecutadas por entidades como Adif, Renfe, Enaire o Puertos del Estado, así como por confederaciones hidrográficas cuya financiación depende parcialmente de la Administración pública.
La inversión total en infraestructuras sigue lejos del nivel de 2009
La inversión total en infraestructuras en España alcanzó 16.114 millones de euros en 2025, un 6,8% más que el año anterior, aunque todavía se sitúa un 60% por debajo del máximo registrado en 2009.
El informe señala que el retroceso de la inversión pública comenzó tras la crisis financiera de 2010 y fue más intenso en las infraestructuras productivas que en las dotaciones sociales. Como consecuencia, el peso de las primeras en la inversión pública total ha disminuido.
En 2009, las infraestructuras productivas representaban el 61,2% de la inversión pública total, mientras que en 2025 su peso se ha reducido hasta el 37,9%. Durante los últimos cinco años esta proporción se ha mantenido estancada en torno al 38%, más de 20 puntos por debajo del nivel registrado a comienzos de siglo.
Carreteras e hidráulicas también registran descensos
Las infraestructuras viarias continúan siendo las que concentran mayor volumen de inversión. En 2025 recibieron 4.952 millones de euros, lo que equivale a más del 30% del total, con un aumento del 0,6% respecto al año anterior. No obstante, esta cifra representa solo el 41% del máximo alcanzado en 2009.
Por su parte, las infraestructuras hidráulicas han reducido su peso desde el 24% de la inversión total hasta situarse en torno al 15% durante el siglo XXI, cerrando 2025 por debajo del 14,3%. En términos reales, la inversión en este tipo de infraestructuras ha caído un 61,7% desde 2009.
En conjunto, las inversiones ferroviarias, viarias e hidráulicas concentran el 73,5% de la inversión total en infraestructuras, y han experimentado una reducción conjunta del 62,5% en euros constantes desde el máximo de inversión registrado en 2009.
El informe identifica dos fases en la evolución de la inversión desde ese año. Una primera etapa marcada por una caída brusca tras la Gran Recesión, y una segunda fase a partir de 2014, cuando el descenso se frenó con la recuperación económica.
«Sin embargo, en este segundo periodo la inversión se ha mantenido en niveles tan bajos que en algunos años no ha sido suficiente para cubrir la depreciación de las infraestructuras y garantizar su mantenimiento», advierte el informe.
La inversión total encadena cinco años de crecimiento
El estudio también recoge que la inversión bruta total en España, sumando capital público y privado, aumentó un 5,1% en términos reales en 2025, hasta alcanzar 347.000 millones de euros, lo que supone cinco años consecutivos de crecimiento.
La inversión pública, que representa el 10,7% del total, creció un 9,1% en 2025 y acumula un aumento del 56% respecto a 2019, impulsada en parte por los fondos europeos. La inversión privada también mantuvo una tendencia al alza y avanzó un 4,6%, situándose un 8,6% por encima del nivel de 2019.
Pese a ello, el informe advierte de que las ayudas europeas posteriores a la pandemia no han revertido la caída del peso de las infraestructuras públicas en el conjunto de la inversión pública.
En 2009, la inversión en infraestructuras de uso público representaba el 61% de la inversión pública total, mientras que en 2025 no alcanza el 38%, un nivel que permanece prácticamente estancado desde la pandemia.
