El Comité de Huelga de Amazon RMU1 ha comunicado que la huelga convocada los días 26, 27 y 28 de noviembre registró un seguimiento situado entre 80% y 90% del personal del centro logístico de Corvera. El comité interpreta que esta cifra expresa un malestar acumulado en la plantilla y reclama que la empresa active un proceso de negociación. En su comunicado se afirma que existe una necesidad urgente de que la dirección reconozca la situación y abra un proceso real de diálogo.
Los representantes sindicales sostienen que, pese al nivel de participación y a lo que describen como voluntad de diálogo de la plantilla, la Dirección de Amazon mantiene su negativa a sentarse a negociar. La organización sindical registra esta posición como un bloqueo que prolonga la tensión laboral y que alimenta el conflicto. La Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores celebrada el 28 de noviembre decidió reforzar la movilización con nuevas acciones en las próximas semanas y mantener la convocatoria de huelga prevista para diciembre. En la asamblea se difundió el mensaje de que la plantilla está dispuesta a llegar hasta el final para defender unas condiciones laborales dignas y la estabilidad en el empleo.
El comité reitera públicamente su llamamiento a la empresa para que abandone la estrategia que consideran de dilación y se siente a negociar de manera seria y responsable. En el comunicado se señala que mientras persista la negativa empresarial la movilización continuará en el centro RMU1.
Apoyo estadounidense
A esta situación se añade un elemento internacional trasladado desde la sección sindical de trabajadores de Amazon en Corvera a través de redes sociales. Se informó de que RMU1 ha recibido el respaldo de trabajadores de JFK8, en Staten Island, el primer centro de Amazon en Estados Unidos que logró constituir un sindicato. Allí continúan la disputa por su primer convenio y han recurrido también a la huelga para que la compañía active una negociación en firme. Desde JFK8 se ha manifestado que su apoyo no es un gesto simbólico sino una señal de que la reivindicación trasciende un único centro y que la solidaridad internacional puede tener impacto en el desarrollo del conflicto.
