Familia Martínez, integrada por Embutidos Martínez, Platos Tradicionales, Cinco Tenedores y La Pila Food, ha cerrado 2025 con una facturación agrupada de 533 millones de euros, lo que supone un incremento del 11% respecto al ejercicio anterior. Este crecimiento también se refleja en la actividad productiva, con 97 millones de kilos elaborados, un 5% más que en 2024, lo que consolida la «evolución positiva» de sus principales categorías.
En términos de rentabilidad, la corporación superó los 37 millones de euros de beneficio neto, con un incremento del 6% respecto al ejercicio anterior, según ha informado la compañía en un comunicado. El resultado refleja el impacto del esfuerzo inversor realizado en los últimos años orientado a ganar capacidad productiva, eficiencia y mejorar el entorno de trabajo, «siempre con la calidad, el servicio al cliente y el precio como sus ejes principales de trabajo», ha recalcado.
Familia Martínez sigue apostando por un modelo basado en «escuchar al mercado, adaptarse con agilidad y ofrecer soluciones sabrosas y sencillas que respondan a las necesidades reales del consumidor». La compañía se apoya en un plan inversor de 150 millones de euros a ejecutar entre 2025 y 2026, orientado a reforzar la capacidad industrial, mejorar la eficiencia de los procesos y seguir desarrollando nuevas soluciones.
Desde 2018, la compañía, en la que trabajan más de 1.900 personas en sus distintas plantas de Valencia y Madrid, ha destinado más de 320 millones de euros a la modernización de sus instalaciones, un esfuerzo que se ha traducido en proyectos concretos como la ampliación de Platos Tradicionales en Buñol o la puesta en marcha del nuevo centro logístico en Torrent, que permite gestionar hasta 600 toneladas diarias de producto terminado.
Tres de las empresas de la firma -Platos Tradicionales, Embutidos Martínez y Cinco Tenedores- han sido reconocidas con la certificación ‘Great Place to Work’. Además, en 2025 se ha puesto en marcha el proyecto ‘La Base’, orientado a la formación técnica en áreas clave como mantenimiento e ingeniería.
Para Raúl Martín, CEO de Familia Martínez, «el mercado ha acompañado, pero sobre todo ha respondido nuestro equipo. Sin ellos, estos resultados no existirían. Seguimos invirtiendo porque creemos que la única forma de acompañar al cliente y al mercado es no parar, y adaptarnos a entornos exigentes».
«Creemos en el papel de la empresa familiar como motor de progreso. Detrás de cada inversión, cada empleo y cada proyecto hay una familia empresaria tomando decisiones que implican riesgo, compromiso y una gran responsabilidad con la sociedad, y es nuestro rol acometerlas y seguir trabajando en esa dirección», ha apuntado.
