La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJRM) ha confirmado la sentencia de un juzgado de Cartagena que desestimó la demanda por despido presentada por una empleada del hogar. Según el fallo, no hubo despido por parte de los empleadores, sino un cese de la relación laboral debido al desistimiento de la propia trabajadora.
En su resolución, el TSJRM respalda lo determinado por el juzgado de lo Social, que se basó en una serie de mensajes intercambiados entre las partes. En uno de ellos, la trabajadora preguntaba cuándo debía entregar las llaves y “recoger su dinero”. Además, se reflejó un mensaje enviado por la demandante con una foto y un emoticono de cara sonriente, lo que, según el tribunal, indicaba su intención de finalizar la relación laboral de manera voluntaria.
La sentencia ha puesto de manifiesto que, al contrario de lo que alegaba la demandante, no se produjo un despido, sino que la decisión de dar por concluido el contrato fue tomada por la propia empleada.
