El piso tipo de alquiler en la Región de Murcia registró en julio de 2025 un precio medio de 8,45 euros por metro cuadrado, lo que supuso un incremento mensual del 0,72%, el segundo menos intenso del país. Respecto a julio de 2024, el ascenso fue del 20,48%, el séptimo más alto de España.
Murcia fue la octava autonomía con la mensualidad más asequible para los inquilinos, por detrás de La Rioja (5,50 euros por metro cuadrado), entre otras, según el informe mensual de precios de alquiler elaborado por pisos.com.
La ciudad de Murcia marcó en julio un precio medio de alquiler de 9,58 euros por metro cuadrado, lo que la situó en una posición intermedia en el listado de rentas. La capital murciana registró un descenso del -0,04% frente a junio, el más contenido de España, y frente a julio de 2024 arrojó una subida del 0,75%, la menos intensa de España.
En el conjunto del país, la vivienda en alquiler ha registrado en julio de 2025 un precio medio por metro cuadrado de 13,54 euros, lo que supone una subida mensual del 1,12% y del 14,65% en comparativa interanual.
«Alquilar un piso en España es cada vez más caro, pero la herramienta legal con la que cuentan las comunidades autónomas para limitar los precios no resolverá por sí sola el problema, dado que se abren otros frentes como el trasvase al alquiler temporal», ha señalado el director de Estudios de pisos.com, Ferran Font.
El informe mensual de pisos.com ha revelado que las regiones más caras para vivir de alquiler en julio de 2025 fueron Madrid (21,33 euros por metro cuadrado), Baleares (18,50 euros) y Cataluña (15,63 euros), mientras que las rentas más económicas estuvieron en La Rioja (5,50 euros), Castilla y León (6,07 euros) y Extremadura (6,29 euros).
Con el contexto de una oferta «insuficiente» de fondo, Ferran considera que «hay propietarios que se suben a la ola de las subidas para sacarle a su piso una mayor rentabilidad, dado que aunque el precio sea una barrera, no faltarán inquilinos».
Ferran Font cree que «el mercado seguirá desequilibrado mientras no se fomente el volcado de oferta a través de la producción de vivienda nueva, ya que, llevando a la demanda hacia la venta, se conseguiría liberar cierta tensión dentro del alquiler».