La inmensa mayoría de los repartidores y las ya clásicas furgonetas de Amazon tienen los días contados en España. La empresa ha comenzado a implantar por todo el país un nuevo sistema de reparto: serán pequeños comercios y establecimientos de cada barrio los que se encarguen de realizar la entrega de los paquetes al cliente final.
Amazon está buscando ya, a través de agentes de una empresa especializada subcontratada, varios miles establecimientos que se conviertan en «comercios colaboradores» y acepten realizar esta tarea. La búsqueda se realiza dividiendo ciudades y pueblos por códigos postales y de forma que cada establecimiento se encargue de una media de 30 paquetes diarios, todos ellos en su barrio o calles cercanas, de lunes a sábado.
De esta forma, el trabajo de las furgonetas y repartidores propios de Amazon se vería reducido a la mínima expresión. En lugar de tener que entregar decenas (o cientos) de paquetes diarios al cliente final, de uno en uno, su tarea se reducirá a llevar esos 30 paquetes de media a cada una de las tiendas o comercios que se encarguen de su reparto final, por lo que el número de furgonetas y repartidores necesarios para esta nueva función se reducirá de forma abismal.
Amazon no aceptará que los nuevos repartidores realicen esta tarea en exclusiva. Deberán ser comercios ya establecidos y en funcionamiento que acepten el «acuerdo de colaboración» de la multinacional como un «extra» a sus ingresos. Por cada paquete recibirán 0,80 euros, lo que a una media de 30 paquetes diarios les supondría algo más de 600 euros al mes, algo más en zonas rurales.
Esta medida no es incompatible con la existencia de «puntos de recogida», como hasta ahora, que seguirán existiendo y funcionando sin cambios, salvo aquellos que desean reconvertirse en establecimientos colaboradores en la entrega de los paquetes a domicilio. En cualquier caso, los clientes podrán seguir eligiendo entre recibir el paquete en su domicilio o recogerlo en un «punto de recogida».
La nueva medida permitirá a Amazon ahorrarse millones de euros cada año al poder reducir el número de furgonetas y repartidores, al tiempo que la externalización de este servicio sustituye a los trabajadores propios (ya sean contratados o falsos autónomos) por empresas externas que previsiblemente causen menos problemas a la empresa, como las huelgas recientemente llevadas a cabo en centros como el de Corvera (Murcia) coincidiendo con fechas clave como los días previos al Black Friday o Nochebuena.
