La estructura del proyecto Teselas, la instalación para proyectar sombra en los meses del verano, ya ha comenzado en la calle del Carmen con el montaje nocturno del sistema de cables sobre los anclajes colocados antes de Semana Santa. La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha explicado que este trabajo constituye el paso previo a la colocación de las telas, que comenzará a partir de la noche de este miércoles en el primer tramo de la vía.
La actuación abarca casi 300 metros y se ha organizado en cuatro sectores para facilitar su ejecución.
Los soportes instalados en las últimas semanas se colocaron siguiendo el estudio elaborado por la Universidad Politécnica de Cartagena, que fija las condiciones necesarias para proteger las fachadas con valor artístico. Sobre esa base se desarrolla ahora la fase de cableado, que servirá de soporte a la cubierta textil. Según ha indicado Arroyo, Pegiro, la empresa adjudicataria por un importe de 774.000 euros, ha reforzado los equipos de trabajo para intentar acelerar el calendario previsto.
El plan municipal pasa por tensar este martes por la noche los cables del primer sector y empezar después, en la noche del miércoles, la instalación de las primeras piezas textiles. El Ayuntamiento sostiene que toda la operativa debe ejecutarse en horario nocturno por motivos de seguridad y para reducir las afecciones sobre la actividad comercial y hostelera de la calle. El sistema obliga a desplegar primero los cables sobre la calzada para izarlos y tensarlos después, una operación que entraña riesgos para los peatones y que durante el día obligaría a cerrar largos tramos de la vía.
Arroyo ha pedido disculpas a los vecinos por las molestias derivadas de estas tareas nocturnas y ha señalado que el objetivo municipal sigue siendo completar la instalación a finales de mayo. La empresa trabaja con la intención de recortar ese plazo y adelantar, en la medida de lo posible, la terminación de la cubierta en el conjunto de la calle.
La solución contempla anclajes en fachadas no protegidas y en postes instalados al efecto, con el fin de preservar los inmuebles catalogados y el frente arquitectónico de la vía. Se trata de una cubierta modular y reversible que funcionará como experiencia piloto en esta arteria del centro y que, según las estimaciones realizadas para el Ayuntamiento por la Escuela de Arquitectura de la UPCT, podría rebajar la temperatura ambiente hasta 6 grados.
