Martes, 7 de abril. Hotel Los Habaneros, Cartagena. En el restaurante, en una mesa esquinada, pero a la vista (no tienen ninguna necesidad de esconderse en un reservado), un grupo de unas 10-12 personas comen y charlan. Una de ellas, toma notas.
Sentados a esa mesa, conocidos empresarios de la Región, presidentes de diferentes asociaciones y agrupaciones afiliadas a la Confederación de Organizaciones Empresariales de Cartagena (COEC). Fran Bernal, Antonio Betancor, Ginés Huertas Suanzes, Carlos Bernabé, Andrés Baraza, entre otros. También, Tomás Martínez Pagán. No estaban todos los que son, pero sí eran -figuras destacadas- todos los que estaban. Al resto, les tocará pronto.
En el centro, no presidiendo, sino lo más cerca posible de todos, Miguel Ángel Jiménez Bosque, presidente de la agrícola Jimbofresh, así como del Jimbee Cartagena de Fútbol Sala. Junto a él, su asistente personal, tomando notas.
Jiménez Bosque ya sabe que en pocas semanas será el nuevo presidente de la patronal cartagenera. Sabe que cuenta con los apoyos necesarios y sabe que la suya será muy probablemente la única candidatura que se presente y definitivamente, en el improbable caso de que surgiera otra, la única con posibilidades de ganar.
La comida es la primera de una serie de reuniones informales que quiere llevar a cabo con grupos de diez o doce empresarios cada una -unas 50 personas en total- para conocer de primera mano las necesidades del tejido empresarial de la Comarca de Cartagena.
“Escuchar” es la palabra clave. Más que presentarse con un programa, su plan es “escuchar” desde ya mismo, desde antes de tomar el mando, a los miembros de la Confederación y a partir de ahí planificar su primer mandato al frente de la institución. Escuchar y tomar notas. También había dicho que quería abrir la institución a los empresarios, y es lo primero que ha hecho, antes incluso de ponerse al frente de la misma.
El 22 de mayo se celebrará la Asamblea General. Y Jiménez Bosque quiere llegar a ella sabiendo a lo que se enfrenta, sabiendo lo que tiene que hacer. El hecho de no tener que enfrentarse a unas elecciones, que hacer campaña, le permite dedicar las semanas previas a su nombramiento a “trabajar” ya en su nuevo -inminente- cargo, presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Cartagena.
Hace unos días que Ana Correa, presidenta saliente tras dos legislaturas, le dio su apoyo en público; pero antes de anunciar su marcha, Correa ya se había asegurado en privado de contar un sucesor de confianza. Y meses, varios meses antes, su entorno más cercano ya sabía que se iba, cansada, quemada, pero que quería asegurarse de que su marcha no dejara a la institución a la deriva.
Y Jiménez Bosque no ha tardado ni un minuto en ponerse al timón.
