Los costes directos de construcción en edificación residencial continuaron con su tendencia alcista en 2025, registrando un aumento del 5,46%, según el Índice de Costes Directos de Construcción elaborado por la Asociación de Constructores y Promotores de la Región (ACR). Este incremento situó el índice en los 185,42 puntos, reflejando la presión de la escasez de mano de obra cualificada y el encarecimiento de materiales clave en el sector de la construcción.
Según Guillermo Jiménez, director general de ACR, «el coste de la mano de obra sigue creciendo debido a la falta de profesionales cualificados y al aumento de la demanda de personal, impulsada por el crecimiento de nuevas obras iniciadas». A este factor se suma el aumento en los precios de materiales esenciales para la construcción, lo que sigue alimentando esta subida de costes.
La escalada de precios, que ha sido la norma en la última década, se interrumpió brevemente en 2020 debido a la crisis sanitaria, que provocó una caída del 2,4%. Sin embargo, los fuertes aumentos de 2021 y 2022, con incrementos del 19% y 12,7%, respectivamente, fueron seguidos por una ligera moderación en 2023 (-0,9%) y por un nuevo aumento en 2024.
Entre las partidas más afectadas en 2025, el movimiento de tierras experimentó el mayor incremento, con una subida del 18,75%, seguida por falsos techos y revestimientos (+8,96%) y fontanería y saneamiento (+8,28%). La única partida que registró una caída fue la de carpintería de madera, con un descenso del -0,36%.
De cara a 2026, las previsiones apuntan a que la tendencia alcista se mantendrá, con Guillermo Jiménez indicando que «es probable que los precios de las materias primas continúen incrementándose en un contexto aún marcado por la volatilidad de los mercados y las incertidumbres geopolíticas». Además, se espera que el aumento de proyectos de construcción inicie nuevos desafíos relacionados con la disponibilidad de personal.
